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China mira a América del Sur

China south america

Una vez más, el comercio internacional y la diplomacia médica han estado jugando un papel central en las relaciones internacionales y definiendo alianzas entre países y bloques económicos. La paulatina “negligencia” de Washington en relación con los países del sur del continente americano ha abierto cada vez más espacio para el enfoque chino en la región. Al igual que la fuerte presencia china en América Central y el Caribe, es posible que en un futuro cercano China tenga una gran influencia en América del Sur.

Pero los líderes del Mercosur insisten en llevar sus demandas a Washington.

Recientemente, en un acto conmemorativo del 30 aniversario de la fundación del Mercosur, se realizó una conferencia en Washington con la participación de los cancilleres del bloque. El evento fue organizado por el think tank Atlantic Council y reunió a Felipe Solá, de Argentina, Ernesto Araújo, de Brasil, Euclides Acevedo, de Paraguay y Francisco Bustillo, de Uruguay, completando los cuatro países fundadores del bloque sudamericano. En ese momento, el gobierno estadounidense recibió severas críticas por no cooperar adecuadamente con los países del sur. Bustillo fue el autor de las más duras críticas. Según el diplomático uruguayo, en la actualidad, solo China busca la atención de América del Sur y ofrece propuestas de cooperación.

En general, la demanda común de los diplomáticos era que Estados Unidos prestara más atención a América del Sur y se mostrara más solícito con las posibilidades de cooperación internacional. El intento chino de aumentar su influencia en la región ciertamente atrae a estas naciones, pero todavía existe una tendencia en la mayoría de los países del continente americano a buscar favorecer a Washington en primer lugar, antes que a cualquier otra nación. En general, a pesar de las diferencias ideológicas o divergencias de intereses, las naciones del Mercosur todavía ven a Estados Unidos como su gran aliado internacional. Lo más probable es que esto se deba a la proximidad regional y los lazos históricos, aunque estos lazos siempre han tenido lugar de forma exploratoria e irrespetuosa.

El Mercosur se muestra reacio a profundizar en los negocios con China porque teme las consecuencias que puedan venir de Estados Unidos y por eso reclaman la atención estadounidense. Pero, a medida que Washington los ignora, China gana más fuerza para penetrar en la región. Bustillo, al respecto, también afirmó abiertamente que es importante que Washington reconozca que “todavía hay un bloque que apoya a Occidente”, dejando claro que esta situación de apoyo puede no durar tanto si EE.UU. no se apresura a superar las propuestas chinas.

Los puntos donde más solicitan ayuda los sudamericanos son las asociaciones comerciales y la cooperación médica. La situación del nuevo coronavirus en el Sur está al borde de una verdadera catástrofe, principalmente en Brasil, donde las cifras ya se acercan a la terrible marca de las 3.000 muertes diarias. La ausencia de cualquier iniciativa de apoyo estadounidense con la distribución de vacunas crea una inclinación en el Sur a cooperar con China, que avanza con fuerza en su diplomacia médica con Coronavac.

A medida que pasa el tiempo y la pandemia se agrava, la inestabilidad económica en los países latinos lleva a una rápida búsqueda de soluciones. No hay forma de superar la actual crisis económica y social sin pasar por un plan integral de inmunización colectiva, ya que las medidas de emergencia en salud, el encierro y el número de enfermos y muertos son los principales motivos de la calamidad. Con esto, la potencia mundial que ofrezca la solución más rápida al Mercosur en el tema de las vacunas, tendrá acceso inmediato a una mayor disponibilidad de cooperación económica con estos países.

Actualmente, en América Latina, hay suficientes dosis de vacuna para vacunar solo a menos del 3% de la población. El 87% de estas dosis se concentran en Brasil, Chile, México y Argentina. El presidente de la Cruz Roja Argentina, Diego Tipping, señaló recientemente que “dos tercios de las vacunas estaban destinadas a los países más poderosos y sólo el 0,1% a los 50 países más pobres”. La equidad en la distribución global de vacunas ha sido una agenda sólida para los gobiernos latinos. Sin embargo, cabe señalar que, incluso con pocas dosis, la vacuna china sigue siendo mayoritaria en América Latina, principalmente en el Mercosur, seguida de Rusia. Esto indudablemente inclina a estos países a aumentar aún más la cooperación médica y a elevarla a un estado de asociación económica.

Paralelamente a esto, es necesario considerar algunos factores. El tan esperado acuerdo económico entre Mercosur y la Unión Europea finalmente está dando señales de que saldrá pronto. La actual presidencia del bloque europeo ya ha mostrado interés en agilizar los trámites y ello puede conducir a una revitalización no solo de las relaciones bilaterales entre la UE y Mercosur sino también del propio Mercosur, que desde hace años se encuentra prácticamente paralizado y con pocos activos activos. cooperación. Esto ocurre precisamente en medio del inicio de un acuerdo histórico entre europeos y chinos. A su vez, el Mercosur se acerca a Vietnam e Indonesia como una forma de acceder al mercado común asiático, el RCEP.

Si el Mercosur abre espacio para la cooperación china, tendremos un escenario amplio de alianza económica global, considerando que, muy probablemente, en paralelo a la asociación con China, vendrá una asociación con la UE y esta insertará a Sudamérica en la UE- Ruta del mercado RCEP. Con esta situación, difícilmente habría ninguna posibilidad de un cambio en el resultado de la guerra comercial global entre China y Estados Unidos, ya que se estaban creando las condiciones para un mercado global pro-China.

Pero en la actualidad, los líderes del Mercosur siguen siendo leales a sus relaciones con Washington y están llevando sus demandas a Estados Unidos. Queda por ver si el Mercosur es una de las preocupaciones prioritarias de Joe Biden.

Contribución de Lucas Leiroz, investigador en derecho internacional de la Universidad Federal de Río de Janeiro.